17_12

La producción radiofónica
                              como un medio artístico

Sintonizar una emisora radiofónica, acto casi reflejo en tanto que una de las acciones más cotidianas de nuestra vida, sumerge al receptor en un universo sonoro capaz de despertar un cúmulo de sensaciones y emociones que difícilmente afloran con el consumo de otros medios de comunicación. En cuestión de minutos, la radio empapa a sus oyentes de alegrías y de tristezas, de sonrisas y de lágrimas, de ilusiones y de desengaños, de optimismo y de pesimismo, y, por qué no, de todo aquello que pase por su imaginación cada vez que escuchan una voz, una música o un silencio.
La radio se integra por componentes verbales y no verbales. Es decir, por elementos lingüísticos o sonidos fonéticos objetivamente organizados (las palabras), sonidos objetivos periódicamente organizados (música), sonidos del entorno específicos de objetos y acontecimientos ( efectos sonoros), y lapsos sin señal vibratoria, fragmentos temporales insonoros que resultan  valorables  en sí mismos como elementos activos de una secuencia temporal de carácter significativo ( silencio).
Considero que las palabras tienen un alto grado de importancia influyendo así el tono, timbre e intensidad de la voz. Según la( Dr Begoña Torres)La fonación exige un cierre y una abertura continua de las cuerdas vocales con cambios en la longitud y la tensión. Estas variaciones requerirán fluctuaciones continuas de la salida del aire. La voz se produce gracias a la acción coordinada de casi todo nuestro cuerpo. El aparato fonador o vocal está integrado por estructuras musculares de diferentes regiones y por elementos del aparato respiratorio y del aparato digestivo.
Es importante remarcar que ninguna estructura de nuestro cuerpo tiene como función única ni primera la producción de la voz. La voz fue adaptación evolutiva muy posterior a otras acciones imprescindibles para la vida.
La voz es producida por la espiración del aire a través de la hendidura glótica (glotis) cerrada, los pliegues vocales son obligados a separarse y a ponerse en  vibración por la presión del aire espirando (presión suglotica) ejercida. El sonido producido en los pliegues vocales sería prácticamente inaudible si este no se modificara y ampliara en las cavidades supraglóticas  o resonantes de la voz.
Las coordenadas del tiempo en las que la producción radiofónica distribuye sus ingredientes constitutivos, se vuelven importantes y dependientes uno del otro para el buen desarrollo del proceso. En suma, de una audición concebida estéticamente no se puede quitar impunemente un elemento sin que la obra se resienta  y lo extrañe, porque todos estarán integrados, se compensaran, justificaran y explicaran mutuamente. De forma paralela, el arte no se encuentra exclusivamente en la producción de artefactos corpóreos permanentes, como piedras esculpidas o lienzos pintados, en las obras de teatro o en las danzas mas bellas, también puede existir en un producto tan inasible como una audición radiofónica. Para que una obra pueda ser considerada artística debe tener ese propósito.
La radio está en las mejores condiciones para cumplir con los requisitos necesarios (artefactos incorpóreos y fugaces) expresen emociones, que es la actividad central del arte.
Tal vez la expresividad termine igualándose con belleza. Pero, en todo caso, no hablemos de belleza en términos de lo que muchos personajes consideran “hermosura” sino de la actualidad de ciertos productos para provocar sentimientos de placer, libres de toda consideración moral o utilitaria.

Por otra parte una producción radiofónica expresiva examinara los sujetos y los objetivos involucrados a la luz de un criterio cinemático, en virtud del cual registrara sus movimientos. En consecuencia, se tratará de un texto sonoro provisto de vitalidad y dinamismo que contrastará nítidamente con una obra estática que ignora los desplazamientos.  
Es importante resaltar una de las ideas mencionadas por el entrevistado Mauricio Otiniano "ni un elemento sonoro se debe descuidar para tener una producción adecuada, que llegue al oyente y sobre todo que la palabra sea una palabra precisa,clara,sencilla y definitivamente debe estar acompañada de buen compás sonoro, para llegar a gustar, convencer y motivar al oyente.
Para concluir consideramos que detrás de la producción radiofonista se enlazan una serie de elementos que trabajan conjuntamente  y son importancia para lograr finalmente que los oyentes reciban un mensaje de calidad, muy rico en contenido logrando expresar sentimientos y emociones que hagan de la radio un medio artístico.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

POSTER ACADÉMICO

Poster Académico